viernes, 9 de diciembre de 2011

Nueva Agencia de de Calificación de Riesgo

Cansado ya de que me califiquen unos señores que no conozco, que dudo que conozcan mi realidad y, que para joder mas se hacen llamar &Poors (Y pobres), he decidido crear mi propia agencia de calificación de mi propia economía doméstica.
Esta gente tiene sus indescriptibles calificaciones basadas en letritas que los ciudadanos de a pie no entendemos, por mucho interés que pongamos, y lo único a lo que nos alcanza el conocimiento es a saber que si de AAA pasamos a AA nos rebajarán el sueldo y nos puede costar algún dinerillo ir al médico o llevar  nuestros hijos al colegio.
Así que, vamos a crear nuestra propia agencia de calificación: más intuitiva, cercana, que todo el mundo pueda entender y participar en su elaboración…Ahora, también menos científica y sujeta a manipulación.
Dicha calificación, unida a un hashtag (#calificatusdineros) ,puede darnos una idea del lo que los gafapastas de las páginas salmón llaman economía real – gente que trabaja, longitud de las colas del paro, problemas para llegar a final de mes o cuánto dinero te vas a gastar en regalos de Navidad – en contraposición a la economía financiera.
Cada calificación irá acompañada de “+” en función de la bonanza en la que cada uno se encuentre.
Mi propuesta es la siguiente:
-          Oooooh: Aquellas personas cuyo presente está más que solucionado y el futuro pinta aún mejor. Aquí se pueden incluir bancarios (+++), políticos de gobiernos entrantes(++) y futbolistas que lleven pendientes de diamantes en las orejas, y específico en las orejas porque a día de hoy la gente se pone pendientes en sitios muy pero que muy raritos.
-          Uuuuups: Aquellos que intuyen que su situación va a empeorar. Ciudadanos pendientes de un ERE, interinos de la administración, contratados por obra y servicio y trabajadores por cuenta propia (autónomos de toda la vida). Vistas como están las cosas y tras la próxima reforma laboral que se vislumbra, aquí añadiría a aquellos con contrato indefinido, que de indefinido tienen ya poco.
-          Yijaaa: Aquellas personas que estando mal, jodidas en mi pueblo, han iniciado un plan de mejora y la cosa pinta mejor: Parados con varias entrevistas a la vista (+), directores de banco con hipotecas sobre la mesa (+), innovadores con el BOE que anuncia ayudas (++) y soñadores (+++)
-          Grrrrr: Aquellas situaciones que están a expensas de lo políticas ajenas a ellos, de sorteos de la primitiva o de golpes de suerte. Parados sin ayudas ni cualificación, jóvenes que trabajaron en la construcción y sectores afines.
Personalmente creo que con estas calificaciones  se cubre todo el amplio y, poco esperanzador, espectro a día de hoy….Así que cada uno obre en consecuencia, se califique y ayudemos al gobierno a saber cómo están las cositas a este lado de las fronteras, sean sus fronteras las que sean.

jueves, 19 de mayo de 2011

Tragándome mis palabras

Pues sí, en mi modesta opinión y con las mismas entendederas que un político delante de una pancarta sin logotipo de su partido, voy a tragarme mis propias palabras y atreverme a decir que el primer objetivo de las protestas, acampadas y movilizaciones debería ser: incrementar la presencia de los otros partidos en las instituciones.
Este, creo yo, debería ser la medida del éxito de las movilizaciones. Por modesto que sea ese incremento.
Pues una vez me he tragado mis propias palabras del post anterior, procedo a digerirlas con café.
Un saludo

40 millones vs Tarifa Plana

Pues sí, resulta que entre todos los partidos políticos se gastan, aproximadamente, 40 millones de euros para decir más de lo mismo y de la misma forma, y resulta que un grupo de gente con tarifa plana llena las portadas, las calles y trae aire fresco.
No pretenden ganar elecciones, no saben a ciencia cierta qué es lo que quieren, pero dan un aviso y dicen que estamos hartos, que esto no va por buen camino, que no quieren más corrupción ni políticos ineptos. Dan un puñetazo en la mesa usando como puño las redes sociales y se plantan en las plazas de varias ciudades hasta, seamos pesimistas, 50000 personas sin otra adscripción que querer un futuro mejor.
Problema: cada uno reclama un futuro distinto, no canalizan ni concretan nada y esa es su arma de doble filo: si alguien se erige en líder se acabará la movilización tal y como surgió,  si nadie canaliza esa fuerza, esta se disipará.
Hacen mal los políticos en despreciar esta movilización. La izquierda consideró durante unas horas que no eran más que un grupo de jóvenes de botellón –ojo que son mis palabras puestas en boca de otros – y, al ver el perfil del manifestante, han empezado  a tontear y trata de seducirlos. No han entendido nada: no es una protesta contra el gobierno ni contra ningún partido en concreto, es una protesta contra un sistema político degradado o, al menos, obsoleto.
El PP - haciendo oídos sordos como es habitual en ellos y por boca de Rajoy esta vez – dice que es muy fácil criticar a la política y a los políticos: Coño, es que nos lo están poniendo muy fácil. Repito: corrupción, ineptitud, pasividad, cortos de miras…Y esto todos los partidos que están tocando el pelo del poder.
Su mayor fortaleza es su debilidad: la utopía. No existen objetivos concretos más allá de propuestas generalistas, idealistas y de difícil concreción. Algunas de ellas muy “perroflauticas”. No existe un dictador al que derrocar, no es posible modificar una constitución ya obsoleta, no es posible modificar la ley de partidos para tener listas abiertas, por ejemplo,  y no son posibles muchas cosas más. Quizá por ello se rebelan –nos rebelamos- de esta forma.
Hace un tiempo hablaba de que me parecía imposible que en un país con un 20% de paro no hubieran revueltas sociales. Bien, aquí las tenemos y no han sido los parados, han sido los jóvenes quienes nos han dicho que se está perdiendo una generación, que ellos también están parados, que quieren poder acceder a una casa, a unos servicios sociales y tener un futuro.
¿Nos suena esto? Pues sí, nos suena a que cuando éramos jóvenes – aunque yo llevo mucho tiempo siéndolo – era lo mismo que nosotros pedíamos. Es lo que pedimos para nuestros hijos y lo que los partidos políticos nos dan en sus programas, mítines y promesas varias. ¿Cuál es la diferencia? Que antes pedíamos y esperábamos que nos lo dieran y si no nos lo daban, pues a seguir esperando que nos lo dieran los mismos o a esperar que nos lo den otros.
Ahora en la calle piden que lo quieren y lo quieren ya. Que den la cara, que actúen, que hagan algo. ¿Lo harán? No, aunque prometerán que lo harán. Es decir: más de lo mismo pero, creo, que ahora no les creerán y se lo diremos en la carita.
¿Y los medios de comunicación? Sí esos que tanto pábulo –me sorprendo a mí mismo utilizando con coherencia esta palabra – daban a las revoluciones árabes, ya saben: Primavera Árabe le llamaban. ¿Dónde están ahora? Bueno ahora sí que están en la Puerta del Sol pero les ha costado reaccionar y muchos de ellos siguen viéndolo como grupos de estudiantes de botellón –ahora sí que no son palabras mías –.
¿Dónde acabará esto? No lo sé, pero intuyo que algo nuevo está surgiendo y que para las próximas generales irá creciendo. ¿Cuánto crecerá? Depende de muchos factores pero sí puedo decirles que internet cambiar la forma de ver el mundo, así que…pónganse gafas nuevas con wifi incluida.
Así está el mundo, así lo veo yo y así trato de contárselo.